La función hepática es fundamental para la salud en general. Podría decirse que el hígado es uno de los órganos más importantes y activos. Realiza más de 500 funciones vitales, como la desintoxicación de sustancias tóxicas endógenas y exógenas, el procesamiento de los alimentos, la regulación del metabolismo, y de los niveles de glucosa y lípidos en sangre, la producción de bilis y la síntesis de las proteínas necesarias para otros sistemas del organismo.
El hígado puede sobrecargarse cuando no se cuida adecuadamente con una dieta nutritiva y suficiente hidratación o bien cuando no hay una gestión eficaz de las toxinas. El consumo de alcohol no es la única causa de disfunción hepática: la exposición a toxinas ambientales dentro del hogar, así como el consumo excesivo de azúcar y carbohidratos refinados también pueden sobrecargar el hígado y provocar la enfermedad del hígado graso no alcohólico. Si hay que eliminar una cantidad excesiva de sustancias, el hígado puede alcanzar su capacidad máxima, lo que puede inducir a la acumulación de estos compuestos. Esta bioacumulación da lugar a un hígado tóxico o congestionado, lo que, a su vez, resulta en un organismo intoxicado.
¿Cómo funciona la desintoxicación del hígado?
El hígado es el órgano maestro en cuanto a desintoxicación. Procesa y elimina diversas toxinas y productos de desecho de la sangre a través de una serie de pasos complejos. A grandes rasgos, pueden clasificarse en dos fases principales: fase I y fase II, seguidas de su posterior eliminación del organismo.
Fase I de desintoxicación hepática: hidroxilación
- Transformación bioquímica mediada por las enzimas CYP450
En los procesos enzimáticos (las llamadas enzimas del citocromo P450 o enzimas CYP450) neutralizan las toxinas y los productos de degradación de las sustancias endógenas. Esto se consigue a través de diferentes transformaciones bioquímicas, como la oxidación, la reducción o la hidrólisis. Estas reacciones hacen que las moléculas se vuelvan más hidrosolubles. De esta manera, las sustancias se neutralizan por completo y pueden eliminarse del organismo. Otras moléculas quedan preparadas para su posterior procesamiento en la fase II. Diversas toxinas externas, como la cafeína, el alcohol, las drogas, los medicamentos, las hormonas, los procarcinógenos, los xenoestrógenos y los pesticidas, activan la necesidad de estas enzimas. - Formación de productos intermedios
La transformación bioquímica produce sustancias conocidas como compuestos intermedios. Dichos compuestos suelen ser más tóxicos que la sustancia original. Por ello, es fundamental que el hígado los traslade de manera eficiente a la fase II para su posterior procesamiento. Si el sistema enzimático CYP450 se sobrecarga de toxinas, puede saturarse, provocando efectos no deseados como dolores de cabeza, ansiedad, sudoración y palpitaciones.
Este proceso enzimático de la fase I depende de ciertos nutrientes como las vitaminas del grupo B, el hierro, el magnesio y los fosfolípidos. Los antioxidantes como el selenio, el zinc, el cobre, las vitaminas A, C, y E, la coenzima Q10, los bioflavonoides y la silimarina son esenciales para proteger al organismo de la toxicidad potencial de los compuestos intermedios.
Fase II de la desintoxicación hepática: conjugación
En la fase II, el hígado conjuga o une los productos intermedios con otras sustancias, haciéndolos altamente hidrosolubles y no tóxicos. De esta forma, el cuerpo puede excretarlos en su forma no tóxica. Existen diferentes vías de conjugación, como la glucoronidación, sulfatación, acetilación, metilación, conjugación con aminoácidos y conjugación con glutatión. Cada una de estas vías implica la adición de diferentes sustancias a los intermediarios.
Durante la fase II, es esencial una ingesta adecuada de aminoácidos procedentes de las proteínas de la dieta, así como la disponibilidad de nutrientes específicos como el azufre, el glutatión, la N-acetil-L-cisteína, el ácido glucurónico, el folato, los fitonutrientes ricos en antioxidantes y las vitaminas del grupo B. La deficiencia de estos nutrientes puede afectar al proceso de desintoxicación. Esto provoca la acumulación de toxinas en el organismo, que a su vez, repercute negativamente en el metabolismo.
Eliminación de toxinas y productos de desecho
- Eliminación a través de la orina
Los riñones filtran las sustancias solubles en agua para su excreción a través de la orina. - Eliminación a través de las heces
El hígado excreta sustancias liposolubles en la bilis, que luego se libera en los intestinos. Allí, el microbioma intestinal descompone aún más las toxinas o las elimina a través de las heces.
La salud de los riñones y, especialmente, del tracto gastrointestinal y el microbioma intestinal, es esencial para la eliminación adecuada de toxinas en el organismo. Si la excreción no se produce de manera eficiente o con la frecuencia necesaria, las toxinas pueden reabsorberse en los intestinos y recircular por el cuerpo, sobrecargando aún más al hígado. Algunas posibles causas de una eliminación deficiente incluyen la disbiosis de la flora intestinal, la falta de fibra, prebióticos y probióticos en la dieta, una deficiencia de magnesio o una intolerancia alimentaria.
¿Cómo se puede favorecer la desintoxicación del hígado mediante el estilo de vida y la alimentación?
Un estilo de vida saludable que favorezca la función hepática puede hacer maravillas para tu salud y bienestar general, ahora y en el futuro. Equilibrará las hormonas de forma natural, favorecerá la pérdida o el mantenimiento de peso, aumentará tus niveles de energía, mejorará la calidad del sueño y favorecerá una piel radiante. ¡Aquí te dejamos algunos consejos, que puedes empezar a poner en práctica hoy mismo!
Exposición a toxinas
Podemos clasificar las sustancias tóxicas para el hígado en dos tipos: las toxinas exógenas, que proceden del exterior del organismo y las toxinas endógenas, que se producen dentro del organismo.
- Entre las toxinas exógenas se incluyen el alcohol, el tabaco, los medicamentos, los pesticidas, los herbicidas, el consumo excesivo de azúcar, los productos químicos industriales presentes en los alimentos, los suplementos sintéticos, los productos de cuidado personal, los productos de limpieza del hogar, el maquillaje, los gases de efecto invernadero, las emisiones de gases de los muebles, la pintura, los plásticos y otros productos industriales fabricados por el hombre.
- Entre las toxinas endógenas se incluyen los desechos celulares, un exceso de glucosa, el colesterol y hormonas como los estrógenos.
Reducir su exposición a cualquiera de estas sustancias tendrá un efecto beneficioso en la salud de tu hígado. Algunas son obvias, como consumir alimentos orgánicos y reducir el consumo de alcohol o cigarrillos. Otras no tanto, como, por ejemplo, eliminar el uso de plásticos.
¿Por qué ayudaría esto a la salud del hígado? Pues bien, el BPA, un compuesto que se encuentra presente en la mayoría de los plásticos, imita al estrógeno. Esto genera un exceso de estrógenos percibidos en el organismo. El problema es que los xenoestrógenos, compuestos estrogénicos tóxicos, no tienen el mismo efecto en el organismo que el estrógeno natural. De hecho, tiene un efecto perjudicial.
Además, cuando el hígado intenta eliminar el BPA, que percibe como una toxina, reduce la desintoxicación del estrógeno natural del cuerpo. Esto puede provocar dominancia estrogénica. Puedes empezar haciendo pequeños cambios, como reemplazar los utensilios de cocina de plástico por recipientes y botellas de vidrio. Opta por ollas y sartenes de hierro o cerámica en lugar de antiadherentes. Utiliza productos de limpieza naturales y no sintéticos para la casa y la colada. Aplica solo productos orgánicos y naturales en tu piel y cabello. Un sistema de filtración del agua y del aire puede ayudar a reducir aún más la carga tóxica en tu organismo.
Nutrición
Una de las principales funciones del hígado es filtrar la sangre proveniente del tracto digestivo. Este proceso permite al hígado obtener nutrientes esenciales, como hidratos de carbono, grasas y proteínas. Seguir una dieta antiinflamatoria a base de alimentos reales e integrales, preferiblemente orgánicos y de temporada, es un excelente punto de partida. Esto no sólo ayuda a respaldar las vías de desintoxicación, sino que también reduce el riesgo de enfermedad de hígado graso.
Empiece por reemplazar los alimentos tóxicos con opciones que protejan el hígado. Añada aceite de oliva virgen extra, cítricos, ajo, cebollas, alcachofas, tubérculos, diente de león y verduras crucíferas como el brócoli, hojas de mostaza, nabos, repollo y coles de Bruselas. Las frutas y verduras ricas en fibra de todos los colores del arco iris contienen los fitonutrientes necesarios para favorecer la desintoxicación. Además, la fibra también favorece la digestión y la salud del microbioma intestinal, acelerando la eliminación de toxinas en el organismo.
Los ácidos grasos esenciales omega-3 son grasas saludables, antiinflamatorias y beneficiosas para la salud del hígado. Los pescados pequeños como el salmón, la caballa, las anchoas, las sardinas y el arenque son excelentes fuentes de omega-3. Las semillas de lino, las nueces y las semillas de chía también aportan estas grasas saludables. Las semillas de lino, las nueces y las semillas de chía también aportan estas grasas saludables. Siempre que sea posible, elige alimentos orgánicos para evitar las toxinas de los herbicidas y pesticidas presentes en muchos alimentos convencionales.
Evitar el alcohol, el exceso de cafeína, los alimentos procesados y aquellos ricos en grasas poco saludables, azúcares y aditivos alimentarios es siempre una buena idea. Estos alimentos pueden sobrecargar el hígado.
Hidratación
El cuerpo está compuesto por al menos un 50% de agua. Por lo tanto, la hidratación es esencial para la salud general y el buen funcionamiento de los órganos y sistemas del cuerpo. El hígado no es una excepción. El agua ayuda a eliminar las toxinas y los productos de desecho del organismo, evitando su acumulación en el hígado. Mantenerse hidratado contribuye a mantener un volumen y flujo sanguíneo óptimos hacia el hígado, permitiéndole desempeñar sus funciones de manera eficiente. Además, una buena hidratación hace que la sangre sea más fluida, facilitando el filtrado hepático. También favorece la digestión y alivia el estreñimiento, apoyando aún más la función hepática.
Comienza el día con un gran vaso de agua, añadiendo un poco de limón o una pizca de sal. Intenta consumir al menos de 1,5 a 2 litros de agua limpia y filtrada al día. Las infusiones herbales son una excelente manera de mantenerse hidratado, al tiempo que se obtienen beneficios para la salud. En particular, el té verde es rico en polifenoles y catequinas. Numerosos estudios han demostrado que estos compuestos protegen las células hepáticas y ayudan a reducir el estrés oxidativo.
Movimiento
Nuestro cuerpo está hecho para moverse, así que no es de extrañar que el ejercicio también sea beneficioso para el hígado. La actividad física ayuda a reducir la inflamación y estimula la descomposición de las grasas. También mejora la sensibilidad a la insulina y aumenta la circulación sanguínea. Estos efectos pueden mejorar la salud y el funcionamiento general del hígado. Sudar también es una excelente manera de que el cuerpo elimine toxinas a través de la piel.
Intenta realizar entre 20 y 30 minutos diarios de una actividad que disfrutes. Esto no siempre requiere de un ejercicio intenso. Caminar lo suficiente, realizar reuniones mientras caminas, subir escaleras y sacar a pasear al perro cuentan como movimiento a lo largo del día.
Sueño
El sueño es en sí mismo es una práctica curativa. Es durante las horas de descanso nocturno, cuando nuestro cuerpo lleva a cabo procesos vitales de desintoxicación. El sueño desconecta las funciones físicas no esenciales para que el organismo pueda redirigir su energía hacia el procesamiento, la reparación, la restauración y la desintoxicación. La falta de sueño puede afectar a nuestro metabolismo y estado de ánimo. También afecta a la capacidad del hígado para realizar sus funciones diarias.
Procure dormir entre siete y ocho horas cada noche. Intente acostarse y levantarse a la misma hora todos los días para mantener el hígado sano.
Plantas
A veces, el cuerpo necesita un apoyo específico adicional. Aquí es donde las hierbas pueden marcar la diferencia. Ciertas hierbas que han demostrado contribuir a la salud del hígado y apoyar la desintoxicación incluyen:
Cardo mariano (Silybum marianum)
El cardo mariano está considerado el rey de las hierbas desintoxicantes, ya que contribuye a las funciones diarias de purificación y desintoxicación del hígado. Ayuda a proteger las células hepáticas y favorece un metabolismo normal del azúcar. La silimarina es el compuesto activo del cardo mariano responsable de sus propiedades beneficiosas para la salud.
Diente de león (Taraxacum officinale)
El diente de león es conocido por sus efectos diuréticos y beneficios digestivos gracias a sus propiedades amargas. Su alto contenido en antioxidantes contribuye a proteger el hígado frente a los radicales libres. Las investigaciones han demostrado que esta planta ayuda al buen funcionamiento tanto del hígado como de la vesícula biliar.
Abedul (Betula pendula)
Se ha demostrado que el abedul favorece el proceso de desintoxicación debido a sus efectos beneficiosos sobre la actividad del hígado y el tracto intestinal, así como a su acción diurética sobre los riñones. En esencia, todos los órganos esenciales para una correcta desintoxicación y la eliminación de los productos de desecho.
Alcachofa (Cynara scolymus)
La cinarina, una sustancia polifenólica presente en la alcachofa, estimula la producción de bilis. Esto favorece la digestión de las grasas y la absorción de las vitaminas de los alimentos, todos ellos esenciales en el proceso de desintoxicación.
Physalis Detox+ es un complejo sinérgico de extractos activos de plantas que incluye los cuatro compuestos mencionados anteriormente. También contiene un extracto de cúrcuma altamente biodisponible, que contribuye a la preservación de un hígado sano y favorece la digestión de las grasas. La infusión herbal Detox+ es otro apoyo herbal que puedes ofrecer a tu hígado como parte de un cambio en tu estilo de vida. Contiene abedul, ortiga y vara de oro, que contribuyen a la eliminación de los productos de desecho a través de los riñones. La grama y el diente de león refuerzan este proceso de purificación interna, mientras que el hibisco aporta energía y vitalidad. Con su sabor suave y agradable, es una excelente adición a tu rutina de bienestar.
Las sinergias herbales de Physalis son biosinergias concentradas de extractos líquidos de plantas, macerados de yemas y aceites esenciales. Representan una forma completa de fitoterapia que combina los efectos de todos los componentes activos en un único complejo de alta calidad. El Hepaplex Herbal Synergy contiene una mezcla de 15 plantas diferentes, yemas y aceites esenciales, proporcionando un excelente apoyo diario para la salud del hígado. Para celebrar el poder del cardo mariano, Physalis creó Silybum Marianum Plant Drops. Estas gotas contienen únicamente el fruto del cardo mariano y un extracto hidroalcohólico. Favorecen el funcionamiento saludable del hígado, promueven la eliminación de toxinas y ayudan a prevenir la acumulación de grasa.
Conclusión
El hígado es un órgano verdaderamente admirable. Su funcionamiento está influenciado por los nutrientes de nuestra alimentación, así como por las toxinas endógenas y exógenas. Estas toxinas pueden ingresar en nuestro cuerpo a través de los alimentos, el agua, los productos de uso diario, el cuidado de la piel y el aire que respiramos. Ser conscientes de sus efectos en el hígado, junto con la toma de hierbas y suplementos de apoyo hepático cuando sea necesario, puede mejorar la función hepática, ayudar a prevenir el hígado graso y mejorar el bienestar general.
Es importante señalar que, aunque el hígado desempeña un papel clave en la desintoxicación, otros órganos como los riñones, los pulmones y el tracto gastrointestinal también contribuyen a los procesos generales de desintoxicación del organismo. Un estilo de vida saludable que incluya una dieta equilibrada y rica en nutrientes, una hidratación adecuada, un sueño de calidad y ejercicio regular favorece todos los mecanismos naturales de desintoxicación del organismo.
Es aconsejable consultar a su médico sobre el uso de complementos alimenticios. Son un complemento y no sustituyen a un estilo de vida variado y saludable.
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